Ese día salimos a pasear (¡solos!) y como Dios nos regaló un día bellísímo, decidímos ir a explorar un parque en una ciudad vecina. Nos quedamos facinados con la belleza del lugar.
Esta foto es todavía en las afueras del parque (había que pagar entrada. Pero valió la pena!). Como sucede siempre que se sale en pareja, o sale uno, o sale el otro. Aun así, un par de fotos nos sacamos juntos.
Y este ¡no es pie grande! - Solo el efecto de la foto.
En vivo esas rosas amarillas se ven mucho, mucho más bonitas... casi tanto como Eve!
Vista parcial del parque.
Algunas de las muchísimas variedades de dalias cultivadas en dicho parque.
Esta mujer es mi super héroe!